¿Acabaremos en 2.019 con los registros en papel?

Desde los inicios de esta Asociación, a finales de 2.013, tuvimos que lidiar con miles de documentos entre registros de entrada y salida para poder comunicarnos con la administración. Tras 2.014 impulsamos la vía telemática, aunque fuera más lenta y tuviéramos que recurrir a terceras administraciones para que nuestras solicitudes llegaran a su destino.

A mediados de 2.015 utilizamos masivamente el certificado digital reduciendo drásticamente el papel en nuestras comunicaciones, y en 2.016 dejamos de utilizar totalmente los registros presenciales para enviar solicitudes, aunque aún tuvimos que recibir bastantes en papel de distintas administraciones. Aunque también han sido digitalizadas, conservamos en papel las respuestas recibidas por esa vía.

Tras algunas vueltas de tuerca, en 2.017 conseguimos que muchas se adaptaran, aunque fuera por la vía de no facilitar las notificaciones postales hasta que tuvieran que publicar Edictos, y las notificaciones en papel que nos llegaron fueron residuales, siendo digitalizadas al momento. Desde ese año la totalidad de nuestros registros es digital.

En 2.018, aunque tenemos algunas notificaciones en soporte físico, éstas han sido digitalizadas como el resto, para formar parte de nuestro archivo tras ser indexadas permitiendo una gestión mucho más eficiente de la información.

Si a una simple Asociación como la nuestra les es más eficiente el manejo digital de la información hasta el punto que sin ello no podríamos controlar los miles de documentos generados, ¿qué hace a una administración pública aferrarse al papel como forma de «trabajo»?

En este año 2.019 nos proponemos no admitir ninguna notificación en papel. Tiempo han tenido las administraciones de adaptarse a las normas y tecnologías actuales, aunque algunas como la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía ya ha advertido que eso es imposible, que no admitirán procedimientos telemáticos, sólo en papel. Quizás porque son más manipulables, no dejan rastro de fechas concreta de entrada y salida, se pueden engordar o adelgazar expedientes sin pasar dejar huellas digitales… u otros motivos que no nos quieren explicar.

Se nos presenta un nuevo reto en defensa del derecho de los ciudadanos a comunicarse telemáticamente con las AAPP. ¿Lo conseguiremos? Esperamos lograr que no les salga rentable mantenerse aislados y así asuman la necesidad de cambiar a las nuevas formas de comunicación. El silencio no es una opción.

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