Cádiz continúa liderando la revolución analógica

Esta mañana recibimos una curiosa información sobre las solicitudes al Registro de Asociaciones de Cádiz. La solicitante quería obtener copia de los Estatutos de una Asociación inscrita este mismo año (2018), que conforme a la normativa en vigor suponía ya se encontraba en formato electrónico.

Para ello, pese a que cualquier tipo de solicitud serviría especificando qué copia de qué documentación concreta quiere (copia de los Estatutos de la Asociación tal, con número de registro tal), rellenó igualmente y adjuntó una solicitud de certificación que le indicaron en el registro se encontraba en la web.

El formulario se encontraba en formato PDF, nada de sedes electrónicas, pero la solicitante una vez relleno lo adjuntó a una solicitud genérica del portal de la Junta de Andalucía. Posteriormente, para evitar extravíos, remitió correo electrónico con ambos documentos firmados electrónicamente al correo del departamento competente, entendiendo que sería suficiente. En el apartado domicilio, obligatorio en los formularios de las administraciones a saber por qué motivo, se indicaba “sin dirección postal” y más abajo la solicitud expresa de recibir la documentación por vía telemática designando su correo electrónico.

La respuesta de la administración no se hizo esperar, y en unos minutos tenía un atento correo que dejaba claro que la documentación se envía “por correo ordinario, no puede ser por correo electrónico”… y eso sí que puede ser una ordinariez…

La solicitante, que se niega a dar un domicilio para recibirlo en papel, ya ha contestado que sintiéndolo mucho deberá ser por vía telemática porque tiene derecho a ello, pero que si no están de acuerdo agradecería la negativa formal lo antes posible, para así adelantar la reclamación al Consejo de Transparencia de Andalucía además de otras administraciones que pudieran ser competentes en este incumplimiento.

Pero la Administración, siempre en su afán por facilitar los trámites a los ciudadanos, responde dándole la opción de desplazarse a la Subdelegación del Gobierno donde mandarían la documentación en papel para su recogida (hacer 80 kms., buscar aparcamiento en pleno centro, dejar el trabajo en horario laboral, todos son ventajas…) Finaliza la administración indicando que “los Estatutos no se pueden escanear”.

Ante la tajante respuesta la solicitante insiste: no hace falta escanear porque ya deben estar digitalizados. No obstante, vista la problemática, añade que solicitará además esa documentación por la plataforma PID@ de la Junta de Andalucía, que lógicamente les pedirá la documentación… así igual pueden explicarle a los funcionarios de ese departamento cuál es el problema que les obliga a mantener todos los archivos en papel y remitirlos únicamente por correo ordinario.

Una vez más las “normas internas” de una administración obligan a la ciudadanía a duplicar la burocracia, generar más expedientes y “papeleo” aunque sea electrónico, y hacer perder tiempo a más funcionarios que podrían dedicarse a otras cuestiones. Claro que sólo estamos en pleno siglo XVIII, perdón… 2.018.

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